jueves

Duele.


¿Sabes que? Que duele demasiado, duele demasiado que digas esas cosas delante mía. Tengo sentimientos y sabes cuales son, me tienes en la palma de tu mano, y estas apretando demasiado fuerte. ¿Sabes? Yo tampoco quiero que te vayas, para mi eres muy importante, y me hubiera gustado oírte decir que no te ibas por otra gente tampoco, me hubiera gustado sentir que después de todo no fui un capricho, de la que cuando conseguiste lo que querías, la dejas tirada.

Quiero saber que fui algo más que eso, quiero sentirme bien, no quiero sentirme tan sola.
Por unas horas, me hiciste sentir querida, valorada, guapa... ¡Y paf! No, porque dices o aparentas no tener dudas, tener claro que no valgo nada para ti, ¿y sabes que? ¡Jode!¡Duele! No soy el capricho ni el juego de nadie, no soy el felpudo, ni el segundo plato. ¡Pero es que me encantas! ¡ Y siento como todo me da igual cuando estas conmigo ! ¡Que me encantaría volver a repetirlo! Que no quiero estar contigo, tan solo quiero que me desees, me desees de verdad.
Tan solo quiero ser alguien para ti, duele no serlo, que yo cuando dije que no quería que te fueses, que cuidaría de ti, que te quiero todo eso es verdad. Que me encantaría disfrutar de tu compañía...

Que todos hacéis lo mismo, me conquistáis conseguís lo que queréis y después me tengo que marchar por la puerta de atrás y que no me vea nadie, eso no es justo, no merezco muchas cosas, pero eso si que no...

Te quiero tal y como eres, pero porque me has hecho esto...

Y recuerdo lo que me dijiste un día: Tu me atraes, demasiado sincera, demasiado parecida al viento fresco y a la espuma del mar en la cara, y yo no soy de piedra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario